Escena 1: Protesta contra “la bruja comunista” en Sao Paulo, 7 de noviembre de 2017

Cientos de manifestantes se acercan a un teatro en el centro de São Paulo, cargando muñecas gigantes representando la filósofa estadounidense Judith Butler, quien daba una charla en el local. Aunque es conocida por ser feminista y defensora de la igualdad de género, Butler fue a Brasil difundir la versión en portugués de su libro Parting Ways: Jewishness and the Critique of Zionism (“Caminos Divergentes: Una Crítica Judía al Sionismo”, en traducción libre) los grupos conservadores la llaman “bruja comunista”, la acusan de venir a difundir la “ideología de género” y a “atentar en contra de la familia”, por lo que queman su muñeca al mejor estilo Torquemada 1450.

La protesta fue convocada por el MBL, sigla del Movimiento Brasil Libre, que se presenta como la renovación del liberalismo brasileño, aunque su pauta suele mezclarse con lo más conservador y macartista que se ha visto en el país desde la dictadura militar (1964-1985).

Escena 2: Escolar admirador de Hitler realiza tiroteo en su colegio en Goiana, 20 de octubre de 2017

Un joven de 14 años entra en el colegio disparando contra sus colegas, en la ciudad de Goiania, en la región central de Brasil. El ataque deja a dos personas fallecidas y decenas de heridos, entre ellos una niña que quedó tetrapléjica. El muchacho autor de los disparos es hijo de dos policías y habría robado la pistola que su madre escondía en la habitación. En sus anotaciones se descubrió que alababa a Hitler y al nazismo, y que era seguidor del ex militar y candidato presidencial Jair Bolsonaro.

Pese a la conmoción por el atentado, al día siguiente gran parte de los medios de comunicación en Brasil tratan de deshacer la idea de que las armas traen más inseguridad a la sociedad. Un periodista de radio llamado José Luiz Datena llega a usar el ejemplo de Estados Unidos -donde ataques como ese son mucho más frecuentes y mortíferos, debido a la mayor facilidad de acceso a armas- diciendo que allá las leyes son más duras contra quienes hacen esos ataques. “Tanto que los tipos que cometen esos crímenes luego se suicidan”, dice Datena, para explicar por qué se debe aumentar las penas contra tiradores locos, y no prohibir la venta indiscriminada de armas. Todo eso mientras tramita en el Congreso brasileño, con fuerte lobby empresarial y conservador, un proyecto de ley para acabar con la Ley de Desarmamento, creada por el gobierno de Lula para restringir el porte y la compra de armas por civiles.

Escena 3: El caballo de troya para prohibir el aborto, 8 de noviembre de 2017

Una comisión especial del Congreso brasileño arma un estratagema procesual para que una ley que discutía una extensión del derecho a licencia postnatal trajera incluido un artículo que establece “la inviolabilidad del derecho a la vida desde la concepción”, creando mecanismos para justificar la prohibición del aborto “en casos donde no haya riesgo a la salud de la madre” según el nuevo texto.

La maniobra fue apodada por movimientos sociales como Proyecto Caballo de Troya (por convertir un debate sobre postnatal un un proyecto anti aborto) y realizada por diputados de la bancada evangélica. De hecho, la comisión especial tenía 19 parlamentarios, todos hombres, pese a que el tema de discusión era salud de la mujer. Fueron 18 votos en favor del texto adulterado, 9 de ellos de diputados de la bancada evangélica.

Actualmente en Brasil está permitido el aborto en casos de riesgo a la salud de la madre o mal desarrollo del feto, además de embarazos producto de violación o incesto. Con el visto bueno de la comisión, la ley pasa a ser votada por las dos casas parlamentarias y si aprobada quedará prohibido el aborto en Brasil en casos de violación e incesto.

[Lee también en El Desconcierto: Brasil: Así fue cómo diputados evangélicos convirtieron un proyecto sobre postnatal en prohibición del aborto]

Escena 4: Protesta anti LGBTI en Porto Alegre, 12 de septiembre de 2017

Cientos de manifestantes conservadores liderados por el MBL (nuevamente los ultraliberales con discurso ultraconservador) hacen protesta violenta en frente al espacio Santander Cultural de Porto Alegre, en contra de una exposición de arte sobre diversidad sexual, incluyendo agresiones físicas a los frecuentadores. La exposición se llamaba “Queer Museum” y reunía obras con contenido sobre homosexualidad y otras formas de diversidad sexual.

Los grupos conservadores acusaron a los responsables por la muestra de “uso de dinero público para hacer apología a la pedofilia”. Sin embargo, la exposición no era patrocinada por el Estado, sino que por el Banco Santander, dueño del espacio Santander Cultural, al cual el MBL llegó a acusar de “banco comunista”. Tras días de protestas en la entrada del museo, el Santander decidió cerrar la exposición, más de un mes antes de la fecha programada, y pidió disculpas al público que se sintió ofendido por las obras.

Escena 5: Despiden a periodista por criticar una película que hace apología al bullying, 12 de octubre de 2017

Se estrena en los cines brasileños la película Como se Tornar o Pior Aluno da Escola (“Cómo Volverse el Peor Alumno de la Escuela”), que es simplemente una apología al bullying de todos los tipos: racistas, homofóbicos, xenofóbicos, etc. El autor del guión es Danilo Gentili, un periodista-humorista ex CQC Brasil que hizo fama defendiendo el humor con tintes prejuiciosos. El elenco cuenta con el actor mexicano Carlos Villagrán, el famoso Quico del Chavo del 8. En su material de propaganda, la productora Paris Filmes decía que “el bullying es un derecho y debe ser practicado”.

Luego de días del estreno, Gentili es convidado a una entrevista en la plataforma online del diario Folha de São Paulo, pero no le gusta el tono crítico para con su película por parte del entrevistador, el periodista y crítico Diego Bargas, y lanza una campaña en contra de él en redes sociales, llamándolo “petista” (ligado al PT, el Partido de los Trabajadores, de Lula da Silva) y “comunista”. Pocas horas después, el periódico Folha decide despedir a Bargas acusándolo de “sesgo ideológico”, pese a que sus críticas a la película no tenían ningún sentido político.

Escena 6: Colegio de elite lanza cánticos clasistas contra instituto público, 31 de octubre de 2017

En la final de un torneo juvenil de baloncesto en la ciudad de Natal, una de las más grandes del Noreste de Brasil, se enfrentaban el Colegio Marista (privada y de élite) y el Instituto Federal (pública y de acceso a las familias con menos recursos).

Desde las tribunas, entre los apoderados de un lado y otro, la hinchada del Marista se burlaba de los rivales con cánticos como “tu mamá es mi nana y mi papá se la come” y “Queremos a Bolsonaro presidente de Brasil”. El Marista venció el partido por 56 a 44.

Escena 7: La prensa se burla de periféricos que llegan tarde a rendir la prueba universitaria, 5 de noviembre de 2017

En todo Brasil se realiza el ENEM, la prueba preuniversitaria similar a la PSU. En las afueras de algunos de los locales de pruebas, en diversas ciudades, hay grupos organizados para burlarse de los que llegaron atrasados y se perdieron la prueba, además de periodistas que preparan notas sobre el morbo de los rezagados.

Entre las historias de esos chicos humillados están muchos jóvenes de zonas periféricas a los que les cuesta conseguir transporte al centro de las ciudades, o que tuvieron que trabajar el sábado, algunos incluso en la madrugada, mientras que entre los grupos de burlones se veía a muchos estudiante universitario.

Escena 8: Permiten que se realicen apologías a las violaciones a los DDHH en las pruebas, 3 de noviembre de 2017

Respecto a la misma prueba ENEM, la magistrada Cármen Lúcia Rocha, presidenta del STF (Supremo Tribunal Federal, máxima instancia del Poder Judicial en Brasil), da parecer favorable a una  preliminar pedida por el movimiento Escuela Sin Partido (el cual dimos a conocer en reportaje de abril de este año) para prohibir que se de nota cero (la nota mínima) a las pruebas que critiquen o rechacen a los derechos humanos o que hagan apología a violaciones.

El movimiento alega que “la defensa de los DDHH es ideológica y hay que defender la opinión de los que están en contra de ello”, argumento que fue aceptado por la magistrada. Según ella, su decisión “no es una agresión a los derechos humanos, por permitir al examinador corregir las pruebas objetivamente de acuerdo a sus criterios. Lo que hiere a los derechos humanos es la mordaza previa del derecho a opinar y expresarse del estudiante candidato”.