El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, negó haber recibido algún aporte económico para sus campañas electorales o haber tenido un vínculo laboral con la empresa brasileña Odebrecht.

“Yo nunca he recibido aporte alguno de Odebrecht para mis campañas electorales del 2011 y 2016. Tampoco he tenido vínculo profesional con Odebrecht”, señaló Kuczynski en un mensaje en su cuenta en la red social Twitter. “En el 2011 participé en la campaña presidencial electoral como invitado por la Alianza por el Gran Cambio, movimiento que no estuvo entre los favoritos del proceso”, comentó en otro post.

El gobernante enfatizó, en un tercer mensaje, que está “absolutamente seguro” de sus actos y pidió que se deje que las autoridades fiscales y judiciales de su país “trabajen con autonomía, independencia y libres de presiones políticas”. “Estamos comprometidos en la lucha contra la corrupción”, concluyó.

Marcelo Odebrecht, condenado y en prisión desde junio de 2016, reveló a los fiscales que contrató a Kuczynski “para curar heridas” porque éste se opuso al proyecto de la carretera Interocéanica cuando presidió el Consejo Directivo de Proinversión durante la gestión de Alejandro Toledo (2001-2006), en la que también fue ministro de Economía y jefe del gabinete.

El fiscal peruano José Domingo Pérez, a cargo del interrogatorio en Curitiba, también le preguntó a Odebrecht si la empresa apoyó con dinero la campaña electoral del 2011 de Kuczynski, en la que quedó tercero. Odebrecht contestó que “si ha estado en los primeros puestos, tengo la certeza que sí”.

Durante su testimonio escrito dirigido a la comisión parlamentaria que investiga el escándalo de Lava Jato, Kuczynski afirmó, hace unos días, que no había tenido relación profesional ni comercial con las constructoras brasileñas ni con sus sedes peruanas. En este sentido, el titular del Poder Judicial, Duberlí Rodríguez, quien dijo que si el mandatario mintió a la comisión legislativa, incurrió en una declaración falsa en investigación administrativa.

En Perú, la justicia peruana busca encontrar el destino de los 29 millones de dólares que Odebrecht declaró haber entregado a funcionarios peruanos entre 2005 y 2014 para adjudicarse obras, durante un periodo que comprende los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016), quien se encuentra en prisión preventiva por presunto lavado de activos.