Este viernes se conoció que Ozzy Osbourne anunció su última gira mundial, que conmemorará sus 50 años de carrera tanto en Black Sabbath como solista, y que contemplará una fecha de despedida en Chile para el próximo 8 de mayo de 2018 en la Pista Atlética del Estadio Nacional.

La trayectoria del vocalista, además de las polémicas que se han generado en torno a su música, ha estado marcada por su estilo de vida, que también ha sido un tema controvertido y que ha llamado la atención de la prensa, debido a sus múltiples adicciones al alcohol, las drogas y a los episodios de violencia que ha protagonizado.

Su relación matrimonial no quedó exenta de lo anterior. “Una mañana podía despertarme perfectamente sin dos incisivos después de una pelea. Otro día, podíamos pegarnos delante de todo el mundo, incluso durante uno de sus conciertos, ahí arriba en el escenario”, relató su esposa, Sharon Osbourne, hace algunas semanas.

Uno de los episodios más crudos que vivió la pareja sucedió en septiembre de 1989, cuando el cantante estaba en estado de ebriedad e intentó estrangular a Sharon. “Había una muy mala atmósfera en la casa, muy hostil”, relató ella en 2005. “Sabía que algo estaba a punto de pasar. Él se fue a acostar, yo estaba en el piso de abajo leyendo. Él apareció en ropa interior, se sentó en el sofá justo al frente mío y me dijo: ‘Hemos tomado una decisión’. Yo, en tono sarcástico, le pregunté que cuál era esa decisión y me respondió: ‘Lo sentimos mucho pero vas a tener que morir. No hay otra opción’“, continuó.

Al comienzo, Sharon intentó no hacerle caso. “Le dije que se callara, y saltó encima mío, con todo el peso de su cuerpo estaba encima de mí. Tenía sus manos alrededor de mi cuello, estaba como enterrado encima de mí mientras yo no paraba de pensar ‘los niños, los niños, no puedes hacer esto, no estoy lista'”, explicó.

Sharon se las arregló para apretar un botón de pánico que había en la casa, y la policía llegó hasta el lugar. Ozzy por mientras se desvaneció, y cuando despertó, estaba en una celda. “Le pregunté al policía por qué estaba ahí, no tenía idea. Es un sentimiento horrorizante. Él me leyó los cargos por intento de homicidio a Sharon Osbourne. No puedo explicarte cómo me sentí, quede completamente paralizado”.

A pesar de que se inició un juicio, Sharon abandonó el caso luego de que su esposo se comprometió a internarse en un centro de rehabilitación para dejar el alcohol. Meses después la pareja se reconcilió y actualmente siguen casados. Y en 2012, luego de lanzar su autobiografía, Ozzy se refirió al tema  señaló que el momento más avergonzante de su vida fue ese. “Todavía me arrepiento de haber intentando matar a Sharon”, señaló a Mirror.