Señora Directora:

Un periódico de difusión nacional ha publicado la noticia que da el título a nuestra comunicación.

Sin embargo, las diferencias respecto a los precios a público con Europa son aun mayores, siendo los fármacos elaborados y distribuidos por los mismos laboratorios.

A modo de ejemplo podría señalar cientos de medicamentos, pero en esta oportunidad señalaré solo doce de alta rotación.

Precio en Europa Precio en Chile
1 Aerolin inh. X 200 dosis $2.100 $13.990
2 Eutirox 100 mcg x 100 comp. $2.830 $12.990
3 Azulfidine 500 mg x 100 comp. $7.490 $61.390
4 Lioresyl 10 mg x 60 comp. $4.300 $60.550
5 Daivonex crema 30 gramos $7.900 $35.490
6 Cardura XL 4 mg x 30 comp. $5.760 $34.790
7 Depo-Prodasone 150 mg-1ml $1.850 $39.190
8 Dostinex 0,5 mg x 2 comp. $3.660 $37.260
9 Duphalac 200 ml $2.570 $14.990
10 Lamictal 25 mg x 30 comp. $2.620 $19.290
11 Neo sintrom 4 mg x 20 comp. $1.975 $28.740
12 Tegretal 200 mg x 60 comp. $2.240 $64.800

Respecto a las causales de estas desproporcionadas diferencias, a mi juicio solo en una mínima parte son debido a lo expresado por los diferentes actores que aparecen en el citado artículo.

Las reales causas son:

  1. Abuso por parte de los laboratorios, especialmente extranjeros establecidos en nuestro país.
  2. Manejo del mercado entre estos laboratorios y las grandes cadenas farmacéuticas (Colusión)
  3. Alta concentración del mercado en poder de estas cadenas (más de un 90%). Ello les permite generar una fuerte presión, encaminada a obtener elevados descuentos de parte de los laboratorios.
  4. Un Estado que, conociendo esta triste realidad, mira para el costado y en vez de efectuar correcciones muy simples, que permitirían rebajar significativamente los precios, a través de su Ministerio de Salud impide la llegada de medicamentos buenos y baratos al país con barreras proteccionistas establecidas en decretos y normativas sanitarias.

Señora Directora, este tema no es menor pues afecta a millones de chilenos, en su mayoría imposibilitados de acceder a sus medicamentos por el precio abusivo impuesto por fríos empresarios, al parecer sin conciencia social y menos corazón.

Ojalá la prensa en general tome cartas en el tema, investigando y denunciando. Si esto ocurre, con seguridad el Estado deberá también hacer su aporte en beneficio de muchos enfermos en nuestro país.