Durante el próximo miércoles, la Defensoría Penal Pública buscará limpiar de forma definitiva el nombre de Joane Florvil, la joven haitiana que murió en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, después de ser detenida e injustamente acusada de abandonar a su hija de meses en la Oficina de Protección de Derechos de Lo Prado (OPD). 

El objetivo de la defensora Daniela Saba es sobreseerla definitivamente, demostrando su plena inocencia. Además, Saba exigió que sean perfeccionados los protocolos de los organismos públicos, incorporando traductores que eviten los problemas de comunicación para los migrantes en Chile.

“Las personas deberían tener intérpretes o facilidades para poder entender. En la misma OPD, donde ocurren estos hechos, es una comuna donde hay una alta migración, hay muchos ciudadanos haitianos. Es evidente que es necesario que haya una persona que pueda hacer de intérprete”, recalcó la defensora pública.

Además, Saba añadió que con esto, “podríamos evitar conflictos que lamentablemente ya pasaron y también los futuro”.

Hace una semana, en entrevista con El Desconcierto, el hermano de Joane, Realyno Florvil, señaló que el cuerpo de la joven no será repatriado hasta conseguir un pronunciamiento claro de la justicia sobre el caso.

“¿Cómo entender o recibir un muerto de las manos del Estado? Para mí es incorrecto. Para mí todavía hay una persona viva en las manos del Estado de Chile. No podemos hacer la repatriación mientras no tengamos una respuesta de la justicia chilena. Al no tener la respuesta de la justicia, no vamos a hacer la repatriación. Dejamos el cuerpo hasta tener una solución”, argumentó el abogado haitiano de 36 años.