El 18 de diciembre se cumplirá un año desde que el joven Brandon Hernández Huentecol recibió por la espalda los disparos de un carabinero, en medio de un control policial en la comuna de Curaco, región de La Araucanía.

El joven, de entonces 17 años, se mantuvo grave e internado por semanas en la Clínica Alemana de Temuco, luego de recibir el disparo de un cartucho calibre 12 de una escopeta, que le provocó una herida de 100 perdigones. El hecho fue calificado como un “accidente” por el general jefe de la Novena Zona Policial de Carabineros, Christián Franzani.

El policía responsable de la agresión contra el menor de edad fue el sargento Cristián Rivera, quien sería formalizado durante este miércoles en el Tribunal de Collipulli. Sin embargo, para la sorpresa de todos, Rivera no llegó a la cita.

El abogado de la familia, Sergio Millamán, explicó que hubo un error en la entrega de la información a su domicilio, “por lo que formalmente no estaba notificado de la audiencia”. Además, el defensor sostuvo que “hoy supimos que no había sido notificado y sin esta notificación él no estaba obligado a asistir”.

Reconstitución de escena.

La audiencia de formalización fue reprogramada para el próximo 12 de diciembre, a la misma hora. Además, se enviará la notificación al domicilio laboral actual de Rivera, en una comisaría de Los Ángeles donde se mantiene en ejercicio.

“Esperamos que esto avance. Después de una larga espera, el Ministerio Público decidió formalizar y la familia espera ansiosa que esto se resuelva lo mas rápido posible”, recalcó el abogado, recalcando que el objetivo es que se establezca la responsabilidad del uniformado en los hechos.

Por último, Millamán explicó que la familia se querelló contra el sargento por homicidio frustrado, aunque el Ministerio Público formalizará a Rivera por los delitos de apremios ilegítimos u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.

“Tenemos una diferencia respecto a la calificación jurídica pero tendrá que resolverse en el juicio”, cerró.