El 25 de noviembre de 1960, los cuerpos de Minerva, Patria y María Teresa Mirabal fueron encontrados en un jeep hundido en un barranco de Salcedo, en el noreste de República Dominicana. Estos hechos ocurrieron durante la dictadura de Rafael Trujillo, quien dio la orden de asesinar a las hermanas.

Todo esto fue parte de un montaje planificado por la dictadura. Las hermanas antes de ser puestas dentro del vehículo fueron ahorcadas y apaleadas por funcionarios de la policía. El plan era simular un accidente automovilístico que explicara su muerte.

“Si me matan, sacaré los brazos de la tumba y seré más fuerte”, afirmó Minerva a principios de los ’60 a quienes le advertían que el dictador iba a asesinarla. Ella y sus hermanas formaron parte de la resistencia que buscaba derrocar al “Chivo”. La muerte de las tres a manos de la policía secreta dominicana fue uno de los detonantes que llevó al fin del régimen trujillista.

A 57 años de estos hechos que enlutaron a República Dominicana, la historia de estas tres mujeres que pelearon contra Trujillo se convirtió en un símbolo de resistencia contra el machismo.

Desde 1981, el movimiento feminista latinoamericano reivindica esta fecha como un día de lucha en contra de la violencia machista.

Hoy, como cada 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, donde se denuncia la violencia que se ejerce contra las mujeres y se reclama por cambios en la política para la erradicación del machismo en la sociedad.