Tras el impacto de la votación obtenida por el Frente Amplio y Beatriz Sánchez en las elecciones presidenciales, Gabriel Boric fue invitado al último capítulo de Tolerancia 0 a conversar del actual escenario político junto al también joven Cristóbal Bellolio (UDI).

En el espacio, tanto Boric como Bellolio debatieron sobre la segunda vuelta y sobre las visiones de país que cada cual tiene, centrándose en analizar las apuestas de Sebastián Piñera y Alejandro Guillier, los aspirantes a La Moneda que siguen en carrera.

[Lee también en El Desconcierto: 5 frases que marcaron el paso de Gabriel Boric por Tolerancia 0]

Luego de una hora de conversación, y mientras Mónica Rincón se aprestaba a despedir el programa, Boric pidió un espacio para recomendar un libro -a la usanza de como se hacía en los viejos tiempos de Tolerancia 0- y sacó un ejemplar para mostrarlo en pantalla. Ahí comienza a hablar:

“Este libro es de una escritora joven chilena, se llama Paulina Flores (@paulinaflawers creo que es en Instagram) y se llama “Qué vergüenza”, y son cuentos cortos, que creo que ganó un premio hace poco, creo que está muy bien evaluado, que hablan de esta generación que creció al alero de la modernización en Chile y que viven en el desarraigo. Y yo sospecho -esto por supuesto, Paulina no lo dice en el libro ni jamás lo he conversado con ella- que es justamente la gente que el llamado de Beatriz Sánchez y del Frente Amplio les hizo sentido”.

“Los cuentos son tristes, pero siento que hay cierta belleza en esas tristezas”

Ganadora del Premio Roberto Bolaño -por el cuento que da título a este libro- y del Premio de Literatura del Círculo de Críticos de Arte a la mejor escritora novel, “Qué vergüenza” de Paulina Flores es quizás el libro más influyente de la narrativa chilena publicado en esta década.

Publicado originalmente por Hueders en 2015 y reeditado por la multinacional Seix Barral en 2016, los nueve cuentos de “Qué vergüenza” transitan por la intimidad de niños, adolescentes y adultos que relatan experiencias cotidianas con muchos detalles que configuran situaciones íntimas y simbólicas a nivel subjetivo.

“La infancia y la adolescencia tienen mucho de esos procesos formativos donde pasan cosas pequeñas que pueden ser muy importantes: perder a tu mejor amiga, no sé. En la adultez no importan tanto, por ese lado es muy interesante trabajar esa etapa de la vida. Siempre hay procesos formativos, pero pareciera que en la adolescencia y en la infancia son más simbólicos”, explicó Paulina en entrevista con MQLTV.

Algunos de los relatos que integran este volumen, como la aventura periférica de “Talcahuano” o el desgarrador lamento de un amor perdido en “Olvidar a Freddy”, dan cuenta de una prosa que vuela con alas propias. Del mismo modo, Flores lidera la camada de narradoras sub 30 que han aparecido en esta década como Arelis Uribe, Camila Gutiérrez o Romina Reyes.

El gran mérito de “Qué vergüenza” es retratar no sólo a una generación, sino también a una clase social que creció en los ’90 y hoy, en el Chile de la modernidad capitalista, sobrevive a la alienación y al desarraigo en el que vivimos. “Los cuentos son tristes, pero siento que hay cierta belleza en esas tristezas”, explica ella misma sobre su obra.

Mira la recomendación de Boric acá (desde el 58:08):