Nadie entiende nada. Juan Orlando Hernández, actual presidente de Honduras, y Salvador Nasralla, principal candidato de la oposición, se autoproclamaron ganadores de la jornada electoral desarrollada ayer domingo.

Hasta ahora, solo se conoce el resultado con el 57% de las mesas escrutadas, el que le da la ventaja a Nasralla con un 45,17% de los votos, contra el 40,21% del presidente Hernández.

Las actuales elecciones presidenciales en Honduras han sido catalogadas como las más importantes desde el regreso a la democracia en 1981. El presidente Hernández asumió el poder después del golpe de Estado a Manuel Zelaya en 2009, quien fue destituido por -supuestamente- tener un afán reeleccionista. La candidatura del actual mandatario causa polémica en Honduras, precisamente por lo mismo, por apuntar a un nuevo período presidencial.

Hernández logró competir gracias a un fallo de la Corte Suprema, que permitió la reelección pese a que está prohibida por la Constitución.

Esto provocó que la oposición al actual gobierno -que tiene entre sus referentes al propio Manuel Zelaya- se organizara en la Alianza de Oposición en contra de la Dictadura y advirtiera en los días previos ante un posible fraude electoral.

Hernández, miembro del derechista Partido Nacional, dijo a sus seguidores que confiaba revertir los resultados conocidos hasta el momento. “El dato del Tribunal no es concluyente porque únicamente recoge los resultados de las principales ciudades del país, eso representa solo el 20% de los votos. El 80% restante nos favorece, así que tenemos que ser cuidadosos, pacientes y llevar el proceso hasta el final”, declaró el mandatario.

“Hemos ganado las elecciones, lo dicen nuestros datos y las encuestas a pie de urna”, agregó.