El presidente estadounidense, Donald Trump, protagonizó un nuevo episodio en el que fue tachado de racista y xenófobo. Este lunes se refirió a una senadora demócrata, Elisabeth Warren, como “Pocahontas” durante un encuentro en la Casa Blanca con indígenas navajos, los más numerosos de Estados Unidos, que sirvieron al país en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Lo hizo para atacar a la representante, a la que él y su equipo acusan de haberse inventado que tiene antepasados indios americanos.

Trump suele referirse a la legisladora Elizabeth Warren con el nombre de Pocahontas para burlarse de las supuestas raíces indígenas de la senadora progresista: “Ustedes estuvieron aquí mucho antes de que ninguno de nosotros estuviéramos aquí”, dijo Trump sobre los nativos americanos. Y agregó: “Aunque tenemos a una representante en el Congreso que, según dicen, ha estado aquí desde hace mucho tiempo. La llaman Pocahontas”, agregó el presidente, con los veteranos navajos al lado.

Pocahontas, cuya vida ha sido llevada al cine en varias ocasiones, fue la hija mayor del jefe de la confederación algonquina -un grupo de pueblos nativos de Norteamérica- en Virginia. El apodo es considerado por muchos como un insulto despectivo y racial hacia la comunidad nativa americana.

Warren y el Consejo Nacionl de Indígenas Americanos responden

La senadora Warren no tardó en reaccionar en una entrevista con la cadena MSNBC, en la que aseguró que es “profundamente lamentable que el presidente de Estados Unidos no pueda aguantar ni siquiera una ceremonia de homenaje a estos héroes sin tener que soltar un insulto racial”.

También el Congreso Nacional de Indígenas Americanos (NCAI) criticó a Trump: “Lamentamos que el uso del presidente del nombre de Pocahontas, como una calumnia para insultar a un adversario político, esté ensombreciendo el verdadero propósito de la ceremonia de hoy en la Casa Blanca”, señaló su titular, Jefferson Keel, en un comunicado.

Preguntada por esas críticas, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, indicó durante su conferencia de prensa diaria que “no era la intención del presidente” emitir ningún “insulto racial” delante de los indígenas navajos. “Lo que mucha gente considera ofensivo es que la senadora Warren mintiera sobre sus orígenes para impulsar su carrera”, afirmó Huckabee Sanders, quien subrayó que Trump siente “un respeto extremo” por los nativos americanos a los que recibió en la Casa Blanca.

Warren, una de las figuras más destacadas del partido demócrata, dijo en 2012 que tenía raíces nativo americanas, y que su familia había transmitido las historias de esos indígenas durante generaciones, pero no se han encontrado documentos que corroboren esa afirmación.

Eso, y el hecho de que la ahora senadora se identificara como nativo americana en el directorio de la Asociación de Escuelas de Derecho de EEUU, llevaron a algunos conservadores, entre ellos Trump, a acusarla de haber mentido sobre ese punto para avanzar en su carrera, algo que ella siempre ha negado.