El caso de Daniela Vargas se conoció hace unas semanas y, aunque ocurrió hace dos años, conmocionó al país.

La menor necesitaba un transplante de corazón y estaba a cargo del Sename. Entonces es que desde el Hospital Clínico de la UC se rechazó transplantarla por su “precariedad”. La joven no ingresó a la lista de espera nacional y falleció.

Es por eso que su caso se incorporó a la causa Sename, que lidera el fiscal Marcos Emilfork, quien ayer interrogó al doctor Ricardo Rabagliati, director del Hospital UC y a José Luis Rojas, coordinador nacional de transplantes del Ministerio de Salud.

Ambos llegaron a la Fiscalía Centro Norte para declarar como testigos. El Ministerio Público dirige las pesquisas que indaga eventuales responsabilidades penales del Sename, el Ministerio de Salud y del Hospital UC en la muerte de Daniela.

“Acá operó una institución católica y autoridades públicas que discriminaron a Daniela Vargas como lo hicieron con Lissette Villa. Las autoridades dan a entender que les importan los niños”, aseguró a Bío Bío el abogado querellante Sebastián Lafurie.

Una de las principales interrogantes en el caso de Daniela es porqué no se la incluyó en la lista de espera del Ministerio de Salud.