La campaña de Sebastián Piñera se encuentra buscando nuevos apoyos en la cuenta regresiva para la segunda vuelta, y quien ha asumido un rol importante en ese proceso, a pesar de no formar parte del comando, es José Antonio Kast, el ex candidato presidencial, quien se ha encargado de tender los puentes con “la familia militar”.

El pasado lunes, el senador se reunió con la Multrigremial de Fuerzas Armadas –en un encuentro que tuvo entre sus presentes al ex almirante Jorge Arancibia y el coronel en retiro Cristián Labbé–, donde se centró en transmitir el mensaje de que, a pesar de las diferencias que puedan tener, un futuro gobierno de Piñera es mejor que uno de Guillier. Según indicó a Pulso, lo que ha hecho es “pedirles que voten con responsabilidad, yo antes pedía el voto por convicción y hoy día por responsabilidad”.

Los ex militares miran con desconfianza un segundo gobierno de Piñera y el principal antecedente es el cierre del penal Cordillera en 2013, que quedó como un punto de conflicto entre ambas partes, por lo que buscan señales desde el comando que les den garantías de que sus intereses estarán bien resguardados. Además, aspiran a que Kast se transforme en un interlocutor válido con quien poder canalizar sus demandas.

Las tendencias apuntan a un acuerdo, ya que Kast apuntó a que si confiaron en él en primera vuelta lo vuelvan a hacer ya que no ha “dejado de lado ninguno de los planteamientos” y los seguirá defendiendo “con la misma fuerza”. Además, los militares señalaron en una declaración difundida el pasado martes a que ven “con preocupación la continuidad del marxismo en la persona de Guillier y por consiguiente la entrada directa a una dictadura marxista estilo cubana venezolana” y reconocieron que por mucho que les “duela” consideran una obligación “emitir el sufragio por el señor Sebastián Piñera”.

Además de Kast, otros integrantes de Chile Vamos han estado en contacto con organizaciones de ex militares, como es el caso del senador Baldo Prokurica (RN) y la presidenta de la UDI, Jacqueline van Rysselberghe.